
Salinas es una población costera, ubicada a solo 2 horas por tierra de la ciudad de Guayaquil (Ecuador). Normalmente el pasaje en bus cuesta 3 o 4 dólares, pero lo maluco es que este va parando en cuanto recoveco encuentra, subiendo a cuanto cristiano le ponga la mano, es decir otra versión de nuestro criollísimo “Transchucha”.
- Álvaro Noboa, considerado el mayor inversionista que tiene el ecuador (Algo así como un Julio Mario SantoDomingo). En televisión le han enfatizado que es un populista a morir, pues en una caravana política, una pobre mujer fue atropellada por un carro de su comitiva al meterse a empellones para tratar de recibir una camiseta de la campaña. La señora se quedo tirada en el piso sin que nadie la ayudara, pero al rato cuando la prensa llego y empezó a magnificar el desafortunado suceso, se acerco el candidato rodeado por sus escoltas, la sentaron en un carro, se metió la mano al dril y saco un manojo de dólares, le dio un beso en la frente y siguió como si nada. Un periodista hablando con mucha rabia decía, “Que miserable, solo lo insignificante se compra de esa manera”.
- Otro señor de apellido Correa. Este si es chistoso porque su lema de campaña es “Dale Correa”, entonces cuando la gente quiere referirse a el, se quitan el cinturón y lo bolean como quien dice “Haber juemadre, garrote pa que las cosas funcionen”. Este candidato si ha estado en el ojo del huracán, pues lo acusan de haber viajado a Panamá para reunirse con Abdala Bucaram, el poco querido y corrupto expresidente ecuatoriano, ahora asilado en el istmo; Además le critican muy fuertemente el hecho de que se refiere a las FARC como organización subversiva y no como grupo narco terrorista, pues dice que al hacerlo en esos términos sería el declararles la guerra.
- Cintia Viteri, esta señora tiene pinta de todo menos de politiquera. Es una rubia muy linda, buen cuerpo, tiene porte de modelo, de reina. Ojala la política pudiera medirse por las apariencias.

Bueno retomando el cuento de salinas, al llegar se ve el enorme océano pacífico en una tonalidad verde esmeralda, un poco más oscuro que en Coveñas. Muchos botes, veleros, JetSkys, y una playa atiborrada de turistas y vendedores.
Se pasa también por un barco de la segunda guerra mundial, y que para sorpresa aun funciona, el cual es utilizado por los marinos durante su formación como hombres de alta mar.

Llega la hora del almuerzo, momento para degustar las delicias del mar. Aquí si hay una variedad enorme de: Mariscos, Camarones, Sopas, Langostas, Cangrejos, Cremas, Ensaladas, Arroz con una vaina y con otra, bueno en fin. Para evitar que este revoltillo me pusiera directo y se tirara el paseo, pedí algo aparentemente sencillo, Corvina en salsa de Mariscos, 5.5 dólares de rechupete, pero que me hizo un tremendo daño para la gastritis, ya que es demasiado condimentado. Un compañero pidió Arroz con Cangrejo, cuando van trayendo un plato enorme, con un morro de arroz rodeado por patacones y ostras, con un cangrejo cuyo cuerpo era un poco más grande que la palma de una mano, y unas patas y tenazas las jijuemadres que se salen del plato. Este menjurge lo sirven con un martillo, no se si es para acabarlo de matar a garrotazos, aunque me di cuenta que también lo utilizan para golpearlo, abrirlo y chuparse lo de adentro. Aunque es muy grande, me dicen que uno queda con hambre.
Volando de regreso a mi terruño, entable una amistosa conversación con un caleño, hombre de negocios que se dedica a comercializar productos de belleza de colombia para Ecuador, Panama y Venezuela. No faltó la pregunta de rigor, "Hermano, ¿Te has sentido discriminado en alguna parte por el hecho de ser colombiano?", a lo cual respondió, claro, nosotros somos señalados por:
- Narcotraficantes.
- Violentos.
- Corruptos.
- Demasiado avispados.
Pero también como
- Berracamente trabajadores.
- Leales.
- Triunfadores.
- Exitosos.
Lo que reafirma mis creencias de que tenemos el mejor pais del mundo, con infinitas cosas buenas que se sobreponen a las pocas malas.
Viva mi tierra Carajo.